Enfermeras en Bolívar se sumaron al paro de 24 horas, en protesta por las precarias condiciones laborales y bajos salarios que no permiten costear ni siquiera el transporte.

Mientras el parque La Llovizna fue dispuesto para un congreso indígena promovido por el régimen, motivo por el que se acordaron de alumbrar la vía a Macagua, además de todos los gastos de logística para el evento, los hospitales de Ciudad Guayana no tienen ni agua.

Enfermeras en Ciudad Guayana, acompañadas por sociedad civil y la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG), se sumaron al paro nacional del gremio, en reclamo de salarios dignos y condiciones laborales. En la entidad, los hospitales no cuentan con insumos, Rayos X, laboratorio, baños, medicinas y poco personal médico.

Fiorella Paredes, enfermera del Hospital Uyapar, señaló que en la emergencia pediátrica, de 24 médicos especialistas solo quedan cinco, de los cuales hay tres que quieren retirarse.

Irma Salazar, enfermera del Hospital Dr. Raúl Leoni, denunció que no tienen agua ni baños para el personal.

“No hay un área que funcione. No hay estadísticas de la cantidad de niños que ingresan con desnutrición. El 100% de los pacientes en pediatría fallecen sobre todo por desnutrición, todas las patologías vienen originadas por eso. Los trabajadores del hospital también están sufriendo desnutrición”, afirmó Salazar.

En el turno de la noche, en Guaiparo apenas asisten dos enfermeras, pues la falta de transporte dificulta su traslado. Esas dos enfermeras se encargan de la atención de 53 pacientes, más las emergencias que llegan de noche, contó Mary Ramírez, enfermera de ese turno.

“Con el salario pagamos es el pasaje. Nosotras tenemos la disposición de venir a trabajar, pero detrás hay una familia que mantener. Me veo forzada a tomar la decisión de si con mi salario compro comida o vengo a trabajar. Incumplo con mi responsabilidad de trabajar porque estoy limitada”, manifestó Ana Solano.

La presidenta del Colegio de Enfermeras en Ciudad Guayana, Maritza Moreno, se refirió a la crítica situación de las morgues. Diariamente explotan cadáveres descompuestos porque las cavas están dañadas. “Las ratas se los comen, porque las ratas son las que abundan acá”.

El Centro Pediátrico Menca de Leoni lleva más de un año cerrado. Está prácticamente desmantelado. Allí se atendían a por lo menos 200 niños. Las reestructuraciones se iniciaron, pero desde hace meses que paralizaron y no hay respuesta para una reapertura, mucho menos para la promesa del hospital de San Félix, que estaría ubicado en la UD-146.